Carta desde el monasterio de Mandalay

By aabarra Relatos viajeros 2 comentarios en Carta desde el monasterio de Mandalay

Tras visitar un monasterio budista en Mandalay y conversar con una joven profesora voluntaria de Birmania, me he animado a escribir una carta ficticia que bien podría ser de una niña budista que acaba de trasladarse a vivir al monasterio.

Querida familia,

¿Qué tal estáis? Es mi segundo día aquí y ya os echo mucho de menos. Tengo unas ganas enormes de que vengáis a visitarme, aunque ya sé que ahora tenéis que trabajar duro porque es época de cosecha. Me gustaría poder estar ahí para ayudaros junto a mis hermanos.

En el monasterio vivimos unos 2.000 niños budistas, algunos de ellos son huérfanos y otros, como yo, están aquí porque sus padres no los pueden mantener y así podemos ir al colegio, aprender y convertirnos en unos buenos monjes o monjas budistas. La verdad es que me siento muy bien acompañada y todos se están portando muy bien conmigo. Es como una gran familia.

Ayer, en cuanto os marchasteis, me afeitaron la cabeza.  Por lo que nos han explicado, es el primer paso a la renuncia de todo lo material, de lo superficial y de las apariencias, para así poder alcanzar la iluminación. Me ha dado un poco de pena porque me encantaba mi melena, pero como aquí todos llevan el pelo rapado… ¡así soy una más!

La vida en el monasterio es muy diferente a la de nuestra aldea. Aquí también madrugamos mucho, pero comenzamos el día meditando (meditamos a todas horas y a veces me cuesta mantenerme despierta porque no estoy acostumbrada y me entra el sueño) y después limpiamos el monasterio. Sobre las 10 de la mañana recolectamos las ofrendas de los fieles que vienen a visitarnos, entre los cuales hay muchos turistas que nos sacan fotos si cesar. Hoy ha sido mi primera vez y he sido obsequiado con arroz y vegetales, además de un snack de chocolate que estaba delicioso. Mis compañeros de aula me han dicho que también saldré a peregrinar por la ciudad en busca de ofrendas. Es algo que debemos hacer ya que el monasterio se mantiene gracias a las donaciones de nuestros fieles.

Durante el día, estudiamos la doctrina budista y aprendemos de nuestros grandes maestros. Además, tenemos una profesora voluntaria muy cariñosa que nos enseña inglés. En cuanto aprenda un poco practicaré con los turistas que visitan Mandalay. Me han dicho que es la mejor manera de mejorar la pronunciación. Estoy muy ilusionada con el inglés.

Sin embargo, lo más espectacular del día de hoy, ha sido que he cruzado el famoso puente de madera de teca más largo del mundo, el U-Bein, para ir al templo budista que está en el otro extremo del puente. Es larguísimo, tiene 1.200 metros de longitud y he contemplado el atardecer desde aquí. Ha sido precioso. Cuando vengáis a visitarme os lo enseñaré.

Bueno, os tengo que dejar que es la hora de la meditación antes de ir a dormir. Os quiero mucho. Un fuerte abrazo,

Ma Thant
PD. Os adjunto algunas fotos de mi día a día en el monasterio, algunos amigos que he hecho y del puente U-Bein.

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2 comments
  • MJOSE
    Posted on 30 de diciembre de 2016 at 13:26 01Fri, 30 Dec 2016 13:26:18 +000018.

    Me parece precioso tu relato, muy humano y cotidiano…no se que edad tiene la protagonista, pero imagino una niña de unos 12 años…en su primera experiencia fuera de casa enfrentandose sola a una vida totalmente diferente…para formar parte de otra nueva familia….
    En las fotos no se aprecia si son todo jóvenes varones o tambien hay mujeres….el afeitado de la cabeza les iguala también en el género…
    Me ha encantado Amaia, me deja sensaciones tiernas…empatadas con ella..Sigue así…dando cuerda a tu imaginación…

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    • aabarra
      Posted on 22 de enero de 2017 at 09:12 09Sun, 22 Jan 2017 09:12:20 +000020.

      Eskerrik asko! Me alegra mucho saber que consigo despertar emociones con mis relatos.

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